Chile es líder en energías renovables pero el 64% cree que estamos estancados en materia de medio ambiente

Pareciera que falta comunicar los esfuerzos realizados como país en materia de sustentabilidad, al tiempo que se hace necesario escuchar a la ciudadanía, para dar prioridad a aquellas problemáticas que más les aquejan.

Por: Mariana Villegas, Socia y Fundadora de Climo

La semana pasada se publicaron dos noticias aparentemente contradictorias. Por un lado, se celebró que Chile es líder en Latinoamérica en materia de inversión en energías renovables, según el último informe de REN21. Tras aumentar en un 302% su inversión en este ítem, el país alcanzó los US$4.900 millones, mayoritariamente en proyectos relacionados con la energía solar, ubicándose sólo por debajo de Brasil.

Días antes vimos los resultados de la Encuesta Nacional de Medio Ambiente, la cual indicaba que el 64% los chilenos estiman que no estamos avanzando en materia de sustentabilidad, mientras que un 23,5% siente que estamos retrocediendo. ¿Por qué la ciudadanía no valora los esfuerzos realizados como país para diversificar nuestra matriz energética y así prepararnos para un futuro más sostenible?

Si bien es evidente que necesitamos comunicar mejor los proyectos país en materia de energía y medioambiente, creo que estamos fallando en mirar, escuchar y buscar soluciones inmediatas a los problemas que afectan a la ciudadanía. Puede ser fundamental tener plantas de energía solar en Atacama, pero lo que a la señora Rosa le afecta es la contaminación del aire en su ciudad. De la planta solar no se ha enterado ni le ha cambiado, hasta ahora, la vida.

La Encuesta de Medio Ambiente es clara en este punto. Entre los problemas que más afectan a los encuestados apareció la contaminación del aire en el primer lugar. El efecto que tiene el uso de leña para calefaccionar la mayoría de los hogares al sur de Santiago, es determinante en los niveles de contaminación durante el invierno. De hecho, se estima que alrededor de 3.500 personas mueren anualmente de forma prematura en Chile, debido a enfermedades cardiopulmonares generadas por la exposición a altas concentraciones de contaminantes.

Se trata de un problema que también se relaciona con la pobreza, ya que los sectores de menores recursos usan leña húmeda y habitan casas con baja aislación térmica. Por esto resulta urgente diversificar la matriz energética para calefacción domiciliaria, junto con trabajar comunicacionalmente para generar un cambio cultural.

Con programas de subvención sería posible utilizar la aerotermia, por ejemplo, para que el invierno no sea sinónimo de aumento de incendios, enfermedades respiratorias y días de pre emergencia ambiental. Además de emitir cero partículas contaminantes al medio ambiente, un split Inverter puede ayudar a las familias a reducir su presupuesto mensual en calefacción, mejorando también su calidad de vida y confort térmico.

Está perfecto mirar al largo plazo, pero también necesitamos aunar esfuerzos, a través de alianzas público-privadas, y buscar estrategias para dar solución a las problemáticas medioambientales más urgentes en la vida diaria de las personas.

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