Climatización en los espacios de trabajo: Campo Minado!

Mujer con frío, hombre con calor discutiendo por la temperatura del aire acondicionado en su oficina de trabajo

Y es que por muy trivial que parezca, la temperatura de una oficina siempre ha sido motivo de polémica. Mientras algunos caen como patos asados, otros van a sus lugares de trabajo “armados” hasta los dientes, vestidos cual sherpas destinados a algún recóndito lugar del planeta.

Y el asunto pareciera no quedarse ahí. Las peleas por la “administración” del termostato desatan muchas veces conductas dignas de cualquier preadolescente que se pelea con su hermano por el control remoto de la televisión.

No hay rubro que se escape, y la ecuación es siempre la misma: las mujeres suben la temperatura, los hombres la bajan. Es que no estamos hablando sólo de comodidad y bienestar. Hay más ingredientes que entran en este juego: como problemas de salud y productividad laboral.

La mayoría de los estudios recientes concuerdan en que en la actualidad las oficinas fijan su temperatura de acuerdo a una fórmula de los años 60 que toma como referencia el ritmo metabólico de un hombre de 40 años de edad y unos 70 kilos de peso.

Boris Kingma, biofísico de la Universidad de Maastricht (Holanda), publicó un estudio sobre el tema en el año 2015, en el que se concluyó que las mujeres se sienten más cómodas en ambientes más cálidos. Esto, se debería a que tienen un porcentaje de grasa corporal más alto. Los hombres, al tener más masa muscular, tienen un metabolismo más rápido que quema más calorías y genera un mayor flujo sanguíneo que mantiene al cuerpo más cálido.

En 2019 se publicó otro estudio realizado por la Universidad del Sur de California y el Centro de Ciencias Sociales de Berlín WZB, en el que participaron cerca de 543 estudiantes de la capital alemana.

Durante la investigación, los estudiantes debieron realizar diferentes pruebas a temperaturas que variaron entre los 16 y 32 ºC.

Según la investigación, las mujeres se desempeñaron mejor cuando la temperatura fue más alta. Los hombres vieron los resultados opuestos, aunque estos eran menos pronunciados y no estadísticamente significativos.

El estudio sugería que, en lugares de trabajo donde convivan hombres y mujeres, las temperaturas debían ser significativamente más altas que las actuales para aumentar la productividad.

En Chile la definición de la temperatura ideal al interior de las oficinas, no se encuentra regulada por ninguna norma a diferencia de otros países, donde sí se establece un rango de temperaturas mínimas y máximas en lugares de trabajo.

Para Mariana Villegas, CEO de Climo, en Chile se siguen usando equipos de tecnología obsoleta, cara y poco confortable para climatizar.

“Hasta hace poco, tener la casa o la oficina a la temperatura adecuada era un lujo. Buscamos que la gente pueda trabajar cómoda, sin pasar frío ni calor, sabemos que eso es importante para la productividad y para tener buena onda en los equipos de trabajo. Por eso en Climo nos propusimos ofrecer un servicio de climatización eficiente, simple y accesible, que incorpora sistemas de control y gestión inteligente”.

Por otro lado, agrega la profesional, “hoy en día somos cada vez más las mujeres que trabajamos, por lo que debería replantearse la temperatura mínima en la que se encuentran los espacios compartidos, especiamente en verano que, paradójicamente, es cuando más frío se pasa dentro de las oficinas y tal vez, como ya lo han hecho algunas empresas, replantearse la vestimenta de los hombres”.

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